DEDICADOS A SOBREVIVIR POR WALLY SÁNCHEZ .
Desde hace ya varios años el teatro mendocino ha dedicado todos sus esfuerzos a la subsistencia, gruposindependientes que tenían un pasado de lucha y compromiso con la realidad que los afectaba, han tomado la forma de fábricas de teatro con mano de obra barata reclutada de talleres expresos y rápidos, formando sucursales y obteniendo una pseudoproducción en promedio de tres o cuatro obras anuales (por llamar a esa producción de algún modo). Obras de Café,teatro infantil, revista, show, etc., etc. vaciadas de contenidos o viciadas de temas sin importancia es la realidad actual de nuestro teatro. Tengamos en cuenta que el café concert o las obras de teatro infantil son valederos y cada grupo elige el camino a seguir. Pero cuando no hay una responsabilidad, dedicación y otra vuelta al tornillo como dice Henry James de este tipo de teatro, no se puede esperar nada que construya, lo único que puede construir a duras penas es el bolsillo. Estas Fábricas y esta industria del teatro están avaladas por un flagelo que es la mala interpretación que se hace del Instituto Nacional del Teatro (I.N.T) que dedica subsidios a estos modos de producción vacíos y que desprecia de algún modo a los ausentes del circuito fabril. Los grupos independientes ya no son tales, son subsidio dependientes, la mayor parte de su producción es aportada por el estado, entonces un teatro que es mantenido por el estado y por el gobierno de turno no solo transforma el teatro independiente en oficial, sino que lo limita, lo absorbe, le dice que hacer, qué historia contar, o vaciar su contenido, pueden parecer palabras repetidas, pero no por eso pierden su vigencia. Esta necesidad de supervivencia nos ha llevado por el peor camino, un sendero de estrechez de las ideas, la muerte de nosotros mismos como responsables del pasado, del presente y nuestro futuro, esta necesidad nos conduce al no arte, a ser simplemente un pasatiempo para extranjeros y propios. No nos damos cuenta que la política del turismo nos mata las ideas y destruye lo que somos. Ustedes me pueden pensar como un anarquista que no quiere nada, que no quiere dinero, al contrario quiero cultura, no ser títere de una política que no valore mi trabajo mas allá de entretener a algún turista, por supuesto que un artista necesita del dinero para vivir. Perfectamente estoy enterado de que hay grupos que están fuera de todo esto, y también sé que han encontrado modos de producción anti esclavizantes y son libres. Otro espacio merece el estancamiento sufrido por nuestro teatro dedicado a la subsistencia. Pocos espacios para los hacedores nuevos, y nuevamente nos metemos en las ideas muertas, los pocos espacios existentes son ocupados por los gigantes y su egoísmo, parece que hubiesen olvidado que alguna vez estuvieron en la línea de largada de su vida teatral. La discusión acalorada de los viejos tiempos se extingue, imaginemos a André Breton discutiendo con Arrabal sobre cómo debía ser el surrealismo, los espacios de debate no existen, todo es copia de Buenos Aires, algún valiente plantea lo que piensa y se lo deja de lado, se lo excluye se lo lastima hasta que desaparece quien sabe donde, con está línea de acción a donde queremos llegar, a construir un grandioso teatro mendocino, una identidad propia o una ajena. Las pocas discusiones que hay siempre están limitadas a una tendencia, a un tema que le interesa a un grupo. No existe un común denominador, una unión fuerte de nuestro teatro, todos avasallamos al que tenemos a nuestro lado, esto es un comunidad de molinos de viento, donde cada uno tira para su lado y en el remolino turbulento quedamos atrapados nosotros y los que nos observan trabajar que no hacen mas que querer escapar. Todo esto para sobrevivir, unos sobre otros, sin reflexión. Hacemos obras para nosotros mismos, Ja ja!, nos aplaudimos entre nosotros, aunque estemos hasta el cuello de mierda sin sentido, porque no discutimos y nos acaloramos y gastamos las energías del aplauso falaz en salir de este estancamiento, de la hipocresía y de la mentira. Yo no deseo mas tomar parte de esta industria, voy estar debajo de la arena, en el camino que deseo tomar, un camino duro pero de libertad.
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